Touro y la leyenda de la Reina Lupa en la traslación del cuerpo del Apóstol

No son muchos los datos de los que disponemos sobre este personaje, la fuente principal nos la proporciona el Codex Calixtinus, que en su libro tercero, donde se relata la traslación apostólica, nos la presenta con el nombre de Luparia. En cuanto a su trayectoria vital, todas las fuentes coinciden en presentarla como un personaje muy influyente de la época, que se convierte al cristianismo tras el episodio ocurrido con el traslado de los restos del apóstol Santiago a Compostela.

Siguiendo el códice, tras la muerte del apóstol en Jerusalén, sus discípulos se apoderan del cuerpo y en siete días llegan a Galicia, al puerto de Iria. En la búsqueda de un lugar donde dar sepultura a los restos, es donde entra en escena a mítica REINA LUPA, como dueña y señora de los terrenos en los que los discípulos pretenden dar descanso al apóstol. Las vicisitudes acaecidas para llevar a término su propósito tendrán un desenlace inesperado con la conversión de la gran dama al cristianismo.

Así, los discípulos escaparán de la emboscada preparada por la autoridad de Duio y volverán a salir indemnes, tras el derrumbe de un puente en el que perecen todos sus perseguidores. Pero las artimañas de la malvada dama continúan y los enviará nuevamente a otra muerte segura, dirigiéndolos a un monte donde había un dragón que revienta a la señal de la cruz y que pasará a denominarse Monte Sagrado, desde el que divisan los bueyes prometidos que resultan ser toros bravos que se convierten en dóciles en su presencia. En reconocimiento de tales prodigios la poderosa señora se convierte al cristianismo, destruyendo ídolos y templos paganos de su propiedad para construir el sepulcro del apóstol y una iglesia.

La leyenda de la reina Lupa en la historia y en el folklore, literatura o cultura popular, tiene muchos matices según las zonas, como personaje real y como moura, y Touro no es ajeno a ella. Habida cuenta el relato que hace el Liber Sancti Jacobi de la traslación del cuerpo del apóstol y las tierras en las que suceden los citados hechos, gobernadas por la reina Lupa, se cubriría la parte histórica de la leyenda.

La cultura popular ponen el resto, ya que al parecer, una vez cumplida su misión, la ocasional mansedumbre de los toros se transformó en el su bravura original, y en esa vuelta a su condición natural parece ser que uno de ellos fue visto por estas tierras y de ahí el nombre del ayuntamiento: TOURO.

Vemos así, a los protagonistas de una de las estratagemas de la reina Lupa para deshacerse del incómodo séquito funerario, según el códice, dando origen el nombre actual del municipio. Otras leyendas relacionadas, como la que hace referencia a los agujeros del Pico Sacro, según la cuál habría una comunicación subterránea entre esta cima y una casa de Touro, y las más de ellas, con la temática de la moura, señora, princesa y denominaciones afines. Hay que tener en cuenta el período en el que se gestó la leyenda, siglo XII, en el que se precisaba sacralizar cultos arraigados en determinados espacios paganos. Así, la reina Lupa sabe hilar como las mouras, es propietaria de los toros, símbolo solar, de fuerza, resurrección…, y será ese hilo con el que se sujetará a los mismos, es decir, con ciertas propiedades mágicas, de nuevo las reminiscencias mouras convertidas en milagros y espacios sagrados: una fuente donde excarvan los toros o el enterramiento del apóstol donde deciden parar.